Alguna noche saldré a cabalgar el asfalto
vestida de heroicidades y solitaria
de historial escaso
de vida... no tanto
Brotaré frente a tu puerta
empuñando mi reloj y una hora desapropiada
Sobornaré al vecindario y al paisaje
seré una voz del viento, una sombra de la luna
seré un pecado...
Entraré por una hendija
con una delgadez existencial y sin suspiros
Seré tu casa
Sólida bajo tus cuadros, penderán de mí las lámparas
Me dormirás sin frío
dibujaré un deshorario en cada pared
para que te olvides
Me tendrás de desayuno, de baño
de toalla
Me llevarás sobre tu piel y no seré un perfume
ni un recuerdo
Me vestirás y no seré un abrigo
Tu rostro tendrá mis gestos, pero solo frente al espejo
Haremos la misma sombra
y hasta firmaremos del mismo modo...
Pero un demasiado día
de esos excesos, de esos que en la calle
reciben el nombre de radiantes
golpearán a tu puerta
abriremos
y te entregarán este poema
que no escribiste
-o sí escribiste-
-o sí escribiste-
y lo habré firmado
yo

0 comentarios:
Publicar un comentario